Si me permitis (es mi blog) voy a entrar un poco en política.
Parece que los anuncios del Gobierno de hoy han supuesto un fuerte terremoto y la polvareda aún es espesa. Básicamente se ha quedado solo: ni sindicatos, ni oposición (que le pedía insistentemente precisamente esto), ni el resto de partidos están de acuerdo. Y estamos es un punto relativamente cercano a las próximas elecciones, por lo que si se adoptan en conjunto estas medidas es porque no hay más remedio, dando la razón a la oposición en que se deberían haber tomado medidas mucho antes.
Recuerdo que Solbes decidió marcharse (o alguien decidió marcharlo) al entrar en conflicto con lo que el presidente pretendía y que se ha demostrado profundamente equivocado. Alguien debería dimitir, como mínimo. Además, tocar un tema tan delicado como las pensiones sin el consenso del Pacto de Toledo ni de los sindicatos ni de nadie, hace oler a medida desesperada, lo que hace sospechar que la situación es mucho más crítica de lo que ya parece.
El principal problema es el paro. Personalmente creo que este gobierno ha dejado crecer dicha cifra confiando en que se recuperase antes de ser un problema, ya que intervenir hubiese molestado a alguno de los actores: sindicatos o patronal.
- Es necesaria una reforma laboral muy profunda. No podemos ser una economía en la que los contratos temporales tengan un peso tan brutal. No deben existir tantos o deben convertirse automáticamente en indefinidos pasados unos meses. Quizá sea buena idea limitar el número de meses que un mismo trabajador puede trabajar como temporal durante su vida laboral, de forma que al agotarse la gente que pueda contratarse así, los empresarios no tengan otro remedio que contratar indefinidamente.
Me sigo preguntando por qué no se ha fomentado de forma agresiva la media jornada. Un trabajador a media jornada no cobra del paro una prestación completa, con lo que ello implica para las arcas del estado. Y ese trabajador no cuenta como parado. Todo empresario debería preferir poner a dos trabajadores a media jornada antes que tirar a un trabajador a la calle. Por desgracia, la cultura empresarial de este país está en las antípodas de eso: los empresarios también deben cambiar radicalmente.
- Las pensiones son un sistema piramidal y, como tal, está condenado al colapso como el gran fraude de Madoff o el de Forum Filatélico o tantos otros. Evitarlo es muy complejo y, personalmente, alargar la vida laboral no me parece una buena opción: No nacemos para trabajar, lo hacemos para vivir.
Si de lo que se trata es de retrasar la fecha en la que se empieza a pagar una pensión, se puede establecer una media jornada (sí, de nuevo) desde los 55 hasta los 70 o los 75 si el trabajador así lo desea porque muchas veces se siente inútil al dejar de trabajar. La media jornada (4 o 5 horas) mejora considerablemente la calidad de vida (lo puedo asegurar ;-).
- Por último, las prestaciones por desempleo. Yo las considero una subvención y como tal, una tremenda pervertidora del mercado de trabajo. Tal y como se plantean actualmente (2 años de percepción, más el subsidio, más los nuevos 420 euros) lo que hacen es fomentar que el trabajador NO busque sustento.
La forma correcta de hacerlo sería pagarle el primer mes su sueldo íntegro e ir bajando mes a mes hasta alcanzar un mínimo para la subsistencia (por ejemplo un tercio del salario mínimo) que percibiría indefinidamente mientras demostrase periódicamente que sigue buscando empleo (los empresarios podrían notificar las solicitudes de empleo cuando las reciban). Con eso se fomenta mes a mes que el trabajador se esfuerce por conseguir ingresos.
Pero aquí, de nuevo, tropezamos con otro obstáculo cultural: cuando un trabajador pierde su trabajo en este país, lo que más le preocupa es quién le va a contratar. Y en la situación actual ni siquiera intenta tantear el mercado. Pero lo peor es que tampoco se plantea montar una empresa. No tenemos esa cultura y no se fomenta desde el gobierno. Ese es un error garrafal y más en la situación actual. Si esos 420 euros que no hacen más que agravar la situación se invirtiesen en el fomento del autoempleo, en educación de posibles autónomos, otro gallo cantaría.
Es tarde. Muy tarde. Y la situación parece ahora mucho más grave de lo que ya la percibíamos. Peligra todas las nuevas ayudas sociales que el actual gobierno ha ido instaurando progresivamente durante su mandato (ayuda a los hijos, dependencia, alquiler, vehículos, …). Si el Gobierno actúa ahora es porque no tiene otro remedio ya que debe estar en el límite de que la situación se le vaya de las manos con todo lo que ello implica. No sólo vamos a tardar mucho más que el resto en salir de la crisis. En este país se nos han unido más crisis que en los países de nuestro entorno: Crisis económica cíclica, crisis financiera, crisis de la burbuja inmobiliaria (un 20% del PIB seguramente congelado durante más de 10 años), y sobre todo, una crisis cultural extremadamente difícil de vencer, que arrastramos desde muy atrás y que afecta a todos: empresarios, trabajadores, sindicatos, gobierno, funcionarios, parados, … a todos.
No, este país no se va a recuperar en 2010, ni en 2011, ni en 2012 tampoco. Es tal el daño que se ha dejado hacer desde hace tantos años y tan poco lo que se ha hecho para remediar lo que evidentemente no funcionaba, que corremos el grave riesgo de no levantar cabeza hasta la próxima crisis cíclica hacia el 2020. Ojalá me equivoque…