Todos los residentes de los complejos de la zona mantuvieron una reunión con un responsable de la construcción, “el cual nos hizo ver que la obra seguirá adelante pese a nuestras alegaciones”.
El ayuntamiento pacta con la constructora a espaldas de los interesados. Parece que las famosas comisiones ya no son lo único que se guarda en secreto.
Via lasprovincias.es.
