Además de atacar de lleno el problema de la conciliación familiar y laboral, Iberdrola ha descubierto que con el horario intensivo logra más productividad, al reducirse las horas muertas que se producen en la jornada discontinua con las comidas y los viajes de ida y vuelta al trabajo.
Sospecho que los que han tomado una decisión tan acertada pero tan en contra del españolismo empresarial recibirán muchas llamadas encolerizadas de sus iguales: ¿Pero en qué estábais pensando? De todas formas, sigo cabreado con ellos.

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[...] introducir una gran innovación en su modelo de gestión. Supongo que el resto del españolismo empresarial va a criticar duramente esta medida pero, es pura envídia, Iberdorla puede haber logrado una [...]