Acabo de descubrir con sorpresa el blog de Rafael Reig. Al más puro estilo Pérez-Reverte consigue poner cada cosa en su sitio con una lucidez increíble. Responde a preguntas de lectores con una visión mucho más solida de la que tenemos esa mayoría de españoles que se dejan llevar por las modas (sentirse ofendido a la mínima, consumir como locos, España se rompe, o ETA se rearma…):
¿Qué capacidad ofensiva puede tener el laicismo? Ninguna, como es obvio, salvo para esa sensibilidad infantil del niño déspota que exige sin parar y sin límite atención, miramientos y protagonismo. A mí no me ofende que retransmitan misas por la tele, ¿qué derecho se concede usted a darse por ofendido si no ponen belenes en el cole? Dejen de portarse como críos, si pretenden que se les trate como adultos.
Como decía César Vallejo:





