Luchan por una librería que está siendo conducida a la ruina por un propietario que lo primero que hizo al comprar, hace 8 años, fue congelar los sueldos hasta hoy. ADN.es
Hoy día sigue sin aprovechar el talento de las personas que han hecho de ese nombre una librería de prestigio. Los trabajadores no aguantan más ver como la gestión actual destruye lo que ha costado años y esfuerzo construir sin apreciar el valor de lo que poseen. Desde el punto de vista de la moralidad, hay gente que debería estar en la cárcel y hay gente que está en la cárcel y no debería estarlo. Y eso que este caso me resulta extrañamente familiar.
