El canon es un absurdo. Debería avergonzar a los españoles. El canon es lo que está sosteniendo las sedes millonarias de la SGAE en toda España. La recaudación ya no depende tanto de los derechos sino del canon. La SGAE ha invertido su papel. Ya no es una entidad de protección de los autores, sólo de recaudación. No tiene nada que ver con los creadores.
Marcelo Branco, fundador del movimiento de software libre brasileño y asesor del Gobierno de Lula y la Generalitat.
Via Escolar.net.
Mi postura es evidentemente contra el canon. No es un mecanismo lícito, sino más bien injusto y que perpetua la permanencia de una industria que se niega a adaptarse, llevándose consigo la presunción de inocencia y haciendo pagar a todos con independencia de si es lícita su aplicación.
Pero lo que resulta mucho más reprobable es que todo el dinero recaudado acabe en manos de una organización que en teoría es no lucrativa, pero que posee un enorme patrimonio inmobiliario (cualquiera deduce que el dinero para comprar todos esos palacios debe de venir de algún sitio).
Este Gobierno puede imponer un canon injusto, allá ellos, lo que no puede hacer es regalar esa fortuna a una entidad no pública y ni tan siquiera velar (tal y como es su obligación por ley) porque ese dinero llegue donde ha de llegar: a fomentar la creación en lugar de suponer un freno a un cambio en la industria de la cultura. Y de la especulación inmobiliaria con dinero público por parte de una entidad privada, mejor ni hablamos.
