Me entero por BandaAncha de que Microsoft desiste: las previsiones no se han cumplido. Han acertado al adivinar que la obsesión anti-microsoft de Jerry Yang (como la de la inmensa mayoría de usuarios de ordenador) acabaría por hacer la operación totalmente carente de valor para el comprador: a las malas sólo les quedaba perder.
Seguramente, esto implique que Microsoft seguirá cayendo (podría haberse salvado si hubiese dado el timón a Yahoo! en un trato entre iguales), pero al menos no arrastrará a la única empresa capaz de plantar cara a la hegemonía de Google. Yahoo! ahora tiene mucho que demostrar, sobre todo a sus accionistas.
Felicidades para todos, y para la red en particular.
