Urbablurb: Bajo las moles de acero y hormigón que cubren la isla de Manhattan, hay un sinfín de antiguos canales subterráneos, muchos de los cuales fueron enterrados para poder construir los cimientos de los rascacielos. Hay una historia de 1971, en la que alguien descubrió en las entrañas de su edificio una de esas corrientes, y no se le ocurrió otra cosa que echar una caña de pescar. Esa noche, cenó carpa.
Parece que en Estambul, pescar carpas sin ojos en las cisternas subterráneas de la ciudad, es una especie de pasatiempo nacional.

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Puedo prometer y prometeo que en las cisternas de Estambul no hay pescaitos pero eso sí, están super chulas y recomiendo su visita.