A las 10 en punto, mientras guardamos fila para entrar, podemos observar las prisas con que un alto cargo gubernamental va haciendo entrar a otras gentes que desde luego no son miembros del Parlamento. Pronto entenderemos la argucia: la clac tenía que pillar sitio, como en los cines de barrio. “Con credencial blanca, a la tribuna. Con amarilla, a la Sala Vinatea”. Fatalidad. La nuestra tiene el color de la estrella que identificaba a los judíos durante el nazismo. Una empleada nos conduce al salón de las ceremonias donde la pantalla gigante “mostrará” lo que ocurre en la sesión de control. [...]
Argucia en Les Corts Valencianes para evitar que un grupo de personas tenga voz durante una sesión en la que se iba a discutir sobre el ultramanipulado Canal 9. 40 altos cargos, que según el reglamento tienen preferencia, ocuparon el lugar de los asistentes, a los que se encerró en una sala cercana. Democracia en estado puro.
