Es cierto que el precio tiende a moderarse y que debería ir creciendo en torno al IPC, pero no va a bajar. Y la demanda va a mantenerse en el entorno de las 500.000 a 550.000 viviendas anuales y, de ésas, unas 80.000 serán de inmigrantes. Nada de pinchazo inmobiliario. Tenemos salud y salud boyante.
Fernando Martín, presidente de Martinsa-Fadesa, la constructora que acaba de presentar suspensión de pagos en una entrevista a El País en Marzo de 2007. Via Escolar.
