Dos casas, una en Londres via Adelto y otra en Madrid via Cubeme.
La primera ha mantenido la fachada, de forma que desde el exterior es imposible imaginar lo que aguarda puertas adentro.
La casa de Madrid, de Manuel Ocaña, construida sobre un solar de 8×8 metros entre medianeras destaca por su piscina interior. Ambas tienen en común el aprovechamiento de la luz natural, que siendo gratis parece que los arquitectos tradicionales le tienen alergia.












