Me acaba de llegar al correo la siguiente imagen:

Lo peor es que tienen toda la razón. Y más peor es que no será el único que vaya a hacer el paripé. En esa reunión los únicos que tendrán voz serán USA y Reino Unido y nadie más. Europa está desorientada (es lo que pasa cuando te dedicas a copiar lo que hace “el emperador” y a ese le da por suicidarse) y los países emergentes tampoco tienen suficiente poder como para imponerse. ¿Para qué puñetas sirve la ONU?
Lo cierto es que ir a una reunión de ese calibre para limitarse a “escuchar” las ideas del culpable de todo tiene delito. Es cierto que han habido voces pidiendo que sean ellos los que arreglen el panorama, pero es que para empezar, las locuras de Bush jamás deberían haber afectado al resto como está pasando. Se han abierto demasiadas puertas con el estandarte de la globalización.
Si ZP y su equipo hubiesen sido listos, habrían organizado una cumbre en Madrid con los mejores expertos económicos del planeta. Seguro que aparecían mejores ideas que las que vaya a proponer el energúmeno de Bush (¿pero se marcha ya o qué?) y la importancia de España iba a ganar muchos puntos, muchos más que fumarse un puro y poner las patas encima de la mesa. ¿Qué iban a decir en Washington que no hubiesen previsto ya los expertos en Madrid? Lástima de oportunidad perdida. Pocas veces ha estado tan cerca darle la vuelta a la sarten.
