Entre los asesores económicos del Gobierno circula una percepción preocupante: España puede sufrir una portugalización de su economía. “La crisis pasará, más tarde o más temprano”, explica uno de ellos. “Pero mientras los países ricos de Europa rebotarán de nuevo hacia el crecimiento, España corre el riesgo de quedarse estancada o incluso retroceder en términos de convergencia, como le ha pasado a Portugal durante la última década”. Son las consecuencias de la falta de un modelo económico alternativo al ladrillo, ahora hundido.
Escolar.net » La banca y el dilema del prisionero.
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