Manel Fontdevila.
Tenemos la sociedad que nos merecemos. Mientras energúmenos como éste se les permita el juego del “vale todo”, estaremos fomentando una generación de cerrilismo absoluto. Y no sólo los hijos están YA perdidos, los padres no respetan tampoco nada. Es muy sencillo: los valores han desaparecido. Y lo que es peor, parece que nadie lo ve ni está dispuesto a hacer nada. Si hubiese justicia, los responsables de Grandes Hermanos, Tómbolas, Norias y demás calaña deberían estar entre rejas por agitadores. Una revolución social está en ciernes y los nubarrones negros vienen deprisa. Tenemos la sociedad que nos merecemos.






