Propone el director del Instituto Valenciano de Finanzas que en los consejos de administración de los bancos y cajas que reciban ayudas públicas deberían tener un representante gubernamental que controle el destino de esas ayudas. ¡Ah! ¿pero es que no lo tiene?
En la época de Aznar se les dio a las eléctricas unas supuestas compensaciones multimillonarias. ¿Dónde terminó ese dinero? En inversiones en latinoamérica. En España no se invirtió un euro en nuestras anticuadas infraestructuras.
Hoy son miles las empresas que piden dinero público, ahora claman a la Administración, pero cuando las cosas iban bien le chillaban para que no se acercase. Ahora piden, pero no estan dispuestas a que se controle en qué gastan.
Una empresa funciona basada en una sola palabra: Codicia. Una palabra tan potente que se lleva muy mal con el sentido común.
Señores de la Administración: mucho ojo…
