Benedicto XVI: “La utilización del condón no es la respuesta al sida”. La solución es, a su muy sabio entender, “la fidelidad y la abstinencia porque la práctica solo incrementa el problema”. La receta no es nueva: tiene XXI siglos, aunque a veces sus guionistas le cambian el nombre a la enfermedad por no aburrir a la parroquia, que el sopor debilita el miedo y sin miedo no hay rebaño.
lo dicho ayer por el líder espiritual de los católicos destruye gran parte del trabajo de decenas de ONG civiles y organizaciones religiosas que llevan años pugnando por convencer a los hombres africanos de que el uso del condón salva vidas
He visto a misioneros y misioneras ejemplares repartir preservativos en hospitales y dar misas en lugares que si existiera dios se aparecería cada día porque allí no basta con un milagro. Recuerdo a una monja en un centro clínico de Ruanda. Le regañé entre bromas. “Madre; no sabe que el Vaticano tiene prohibido el condón”. Tras mirarme como si fuera un extraterrestre, replicó: “El 5º Mandamiento dice No matarás, y esto aquí es una cuestión de vida y muerte”. Cuando intenté seguir, me cortó posando su mano sobre la mía: “Si tengo que elegir entre el Vaticano y Dios yo ya he hecho mi elección”.
