Como el ciudadano es imbécil y no se sabe proteger solo, el gobierno debe controlar Internet.
Censurar Internet es un contrasentido tan absurdo, que todo aquel que lo propone deja en evidencia su falta de conocimientos al respecto.
Como el ciudadano es imbécil y no se sabe proteger solo, el gobierno debe controlar Internet.
Censurar Internet es un contrasentido tan absurdo, que todo aquel que lo propone deja en evidencia su falta de conocimientos al respecto.