Cinco personas, tres de ellas relacionadas con la entidad gestora de derecho, solicitaron, sin autorización y con el argumento de tener una orden para hacerlo -que no existía-, registrar la casa de un administrador de dos páginas web de enlaces P2P para examinar su material informático. Y el afectado, mal hecho, les dejó pasar.
¿Ha perdido el norte la SGAE? No. Jamás ha conocido ni conocerá lo que es el norte. De momento huele a sentencia condenatoria contra ellos. ¿Pero quién se han creido que son?
Addendum: Contado en primera persona por el autor…
