El depuesto presidente de Honduras, Zelaya, gracias al Alba conseguía petróleo barato, que podía pagar a 25 años con sólo el 1% de interés, si emprendía programas sociales. Precisamente por ello, el Departamento de Estado de George W. Bush lo puso en la lista negra y sembró cuanta cizaña pudo ante el hijo rebelde.
[...] Hasta el último momento antes de un golpe que el Alba llevaba días anunciando y nadie creyó, Zelaya bromeaba sobre su conversión. “Pensé hacer los cambios desde dentro del esquema neoliberal. Pero los ricos no ceden un penique. Los ricos no ceden nada de su plata. Todo lo quieren para ellos. Entonces, lógicamente, para hacer cambios hay que incorporar al pueblo”, afirmaba en una entrevista que ayer publicó El País. [...]
