Hemos pasado de una cultura del papá Estado como referencia, a la de casino y especulativa, pero nunca hemos profundizado en la real capacidad emprendedora de la juventud. Ahí está la clave a mi entender. En el contexto de esta crisis no podemos dudar demasiado y tenemos que afrontar con carácter de urgencia soluciones drásticas, una de ellas sería la de abordar de manera decidida una política de fomento de la capacidad de iniciativa empresarial de los jóvenes que aportara nuevos valores empresariales.
Es imprescindible educar en el aprendizaje del emprendimiento, promover las iniciativas reales y ofrecer ayudas directas a los jóvenes que ya han decidido comenzar una actividad por cuenta propia.
No conocía a este personaje pero coincido con muchas de sus afirmaciones. Tiene, sin duda, una visión mucho más exacta de la realidad de la que se deduce al oir hablar a ministros, oposición y tertulianos varios.





