Con el anuncio de un nuevo lenguaje de programación (como si no hubiesen suficientes) llamado Go, Google reinventa por enésima vez la rueda. Esta semana pasada publicaba Closure, un compilador/compactador de JavaScript (a pesar de que ya existían los excelentes Packer o YUIC), una librería nueva basada en Dojo que resulta no estar tan optimizada como intentan vender.
Pero si miramos un poco atrás: Un nuevo navegador, Chrome, que podría haber sido un plugin para Firefox para ver las páginas con el motor WebKit. Dos sistemas operativos: Chrome OS y Android que parece que acabarán haciéndose la competencia cuando donde existía Linux. Una herramienta, Gears, cuyas características vendrán incluidas en el estándar HTML5, sólo que al haberlas publicado antes NO son compatibles. Y así un sinfín de proyectos que implican una divergencia de otros proyectos abiertos que existían con anterioridad.
Sin duda Google es una fuente importantísima de productos muy útiles (particularmente, Search, Gmail, Docs, Calendar, Blogger, Images, News, Code, el motor V8 o Translate), pero da la sensación de que en los últimos tiempos tiende a reinventar la rueda innecesariamente. ¿Qué opinas?
