Ante los ojos de los políticos, la idea de que los que escribieron el manifiesto no tengan nada que ver con los que organizaron los encuentros en la calle o con los que crearon ese grupo en Facebook que llega ya casi a los 150.000 miembros es algo “no puede ser y además es imposible”. El estar viendo la articulación de esas “raíces de hierba” que las nuevas herramientas tecnológicas posibilitan es algo que les supera, que les impide ver la realidad aunque la tengan delante de la nariz
Se ha dicho mil veces y sigue siendo tan cierto como la primera vez: Los políticos no entienden Internet. No tienen ni puñetera idea de cómo funciona. Y personalmente, creo que es mejor así: si llegan a adivinar su potencial, empezarían a maquinar de inmediato cómo exterminarlo, no podrían vivir tranquilos con un medio que NO pueden controlar.





